Serás como un bote de pintura derramado por mi mente.
Al principio todo estará impregnado de tus colores y estarás allí, presente, constante, tiñéndolo todo. Pero poco a poco, con paño y disolvente, iré limpiando todos los rincones de mi ser e irán recuperando sus colores.
En esta limpieza general habrá partes de mí que se borrarán, de tanto frotar o por lo corrosivo del disolvente; como dice aquella frase: "a veces hay que renunciar a la vida que habíamos planeado para vivir la que nos espera."
Pues nada, manos a la obra que la tarea se antoja ardua, la teoría está clara, pero...
qué difícil será olvidarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario