lunes, 31 de julio de 2017

Invisible, imposible, invencible

Y su ausencia es más grande que mi presencia, me vuelvo minúscula 
y me fagocita el monstruo de ojos amarillos.

Y me vuelvo invisible estando a tu lado 
y se vuelve gigante sin estar delante.

Y me vuelvo imposible pensando y pensando 
y me ahogo en tus nadas que saben a monstruos.

Y me vuelvo invencible cuando rompes tus nadas y resulta que nada es perfecto, 
pero qué bonita es nuestra mierda cuando la compartimos! 
Y no lo cambiaría ni por la adrenalina de los nuevos comienzos, ni por el olor de tu cuerpo hundido en mi cuerpo, ni por la horma de mi zapato de payaso usado y viejo.

Y me enfrento al gigante si tú estas delante...

Y ya no soy invisible 
y aunque sigo siendo imposible, 
ahora me siento invencible.

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