Colgaré los versos en perchas y dejaré mis poemas doblados en el armario.
Ya nada hablará de ti, de mi o de los dos.
Pero cuando el frío se te meta en los huesos y el ruido en la piel, recuerda q existe un lugar lleno de palabras que escribí pensando en ti para q te sirvieran de abrigo y cunsuelo, esperando algún día hacerte sonreír.
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